martes, 10 de octubre de 2017

Cuaderno de bitácora: 10-10-2017

1.- Ya tuvimos la guerra de banderas en el País Vasco. Ahora tenemos la secuela en versión aumentada: los independentistas sacan sus esteladas, los que están por la unidad de España sacan la española, los que piden diálogo sacan bandera blanca. Si a éstas le unimos la clásica pirata, en cuanto los amantes de los bares del mundo saquen la suya, elijo la que adornará mi balcón.
 
2.- Más de banderas. La ópera “Carmen” llega a Madrid tras 18 años rodando por todo el mundo. La novedad para esta ocasión es que hay dos escenas en las que salía la bandera de España que han desaparecido para no ofender sensibilidades. Nada que objetar al director, que tendrá que seguir comiendo de su trabajo, pero demuestra claramente el grado de tolerancia que hemos perdido en los últimos años. O nos ponemos las pilas o la libertad se va a convertir en un bien escaso que habrá que dosificar, o peor aún, en un futuro cercano se puede quedar en leyenda: algo de lo que todo el mundo hable pero que nadie recordará haber vivido.

domingo, 8 de octubre de 2017

[Es un hombre. Va solo por el campo]

Es un hombre. Va solo por el campo.
Oye su corazón, cómo golpea,
y, de pronto, el hombre se detiene
y se pone a llorar la tierra.

Juventud del dolor. Crece la savia
verde y amarga de la primavera.

Hacia el ocaso va. Un pájaro triste
canta entre las ramas negras.

Ya el hombre apenas llora. Se pregunta
por el sabor a muerto de su lengua.

                Antonio Gamoneda

jueves, 5 de octubre de 2017

Cuando llegue la resaca

Siempre he oído que cuando uno se toma dos copas de más corre el riesgo de actuar como un patoso. Pero mi experiencia, escasa, me dice que no, que nadie se “vuelve” nada que no sea en estado sobrio: el patoso, con dos copas, es más patoso, el moñas es más moñas, el melancólico lo será más, y el machista encontrará el momento ideal de contar esos chistes que a él tanto le gustan. No hay conversión, solo un aumento de su propia personalidad, una especie de caricatura de sí mismo.
 
Eso es lo que nos está ocurriendo con Cataluña, que nos hemos emborrachado con tanto entusiasmo o rabia, según el afectado, y hemos salido corriendo del armario para mostrarnos a cuerpo descubierto. Los berzas, los intolerantes, los unionistas, los oportunistas, los demócratas, los radicales, los pacifistas, los de la porra fácil, los del discurso hueco, los que quieren pasar a la historia sin merecerlo o los que pasarán sin pretenderlo, todos, con dos copas o sin ellas son así, lo que pasa es que, si nos embriagamos, nuestro yo oculto se agiganta, incluso nuestro yo más profundo, ese que no se atreve a salir salvo en casos muy especiales o, más aún, el que está oculto y no sabemos de su existencia. Por eso estos días, además de la incompetencia del presidente y del president, entre otros, estamos viendo tanto y de todo, desde los de “a por ellos” o los de “que nos dejen actuar” o los “que se vayan”, hasta los que nos dan lecciones de sabiduría, sensibilidad y ganas de aportar soluciones entre tanto humo.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Sensaciones: Aclaración

Solo aclarar lo que parce que no estaba claro. El post titulado “Sensaciones”, del pasado día 22, no estaba dedicado a Cataluña. Este es un tema que por higiene mental he cerrado aunque sea de forma temporal.
 
La reflexión del post venía a cuento por la deriva que está tomando nuestra sociedad por la falta de tolerancia, por la intransigencia en relación a algunos postulados políticos o religiosos, y por la facilidad con la que se acude a los juzgados y se invoca el Código Penal para defender nuestro espacio, encorsetando el del contrario. El caso de la denuncia contra Netflix por la publicidad de un corto de Borja Cobeaga, por entender que atenta contra las víctimas de ETA, o antes el del tuitero condenado por un chiste sobre Carrero Blanco, y antes, durante y después, las permanentes denuncias por atentados contra los sentimientos religiosos, son solo algunos ejemplos. Pero lo preocupante no es que haya denuncias, es inevitable que alguien se sienta ofendido en determinados momentos, lo realmente grave es que el Código Penal siga recogiendo como delito lo que solo es una manera diferente de ver las cosas. Debería ser la sociedad la que decidiera lo que está bien y lo que está mal, lo que tiene gracia o lo que no la tiene. Eso es lo grave, y el único culpable de esta situación, por no reformar el Código Penal eliminado algunos tipos que quedaron superados hace muchos años, es el legislador, siendo el gobierno cómplice necesario. Nos estamos convirtiendo en una sociedad arisca, desconfiada, siempre en guardia en defensa de una moral, la nuestra, que consideramos única y verdadera, sin conceder espacio al disidente o al diferente.
 
Deberíamos darnos una oportunidad y aprender a ser más tolerantes y a debatir, a opinar, a aguantar los chaparrones de quienes no comparten nuestras ideas. La libertad de la que hablamos y con la se nos llena la boca, se ejerce con todas las consecuencias. Aunque antes de ejercerla o de padecerla hay que creer en ella, en la nuestra y en la de los demás, y eso requiere práctica y fe, mucha fe, que se tiene o no se tiene.
 

viernes, 22 de septiembre de 2017

Sensaciones

Cuentan que con la muerte del dictador hace más de cuarenta años llegó la incertidumbre para unos, la esperando para la mayoría, y una extraña sensación de libertad  que envolvió a toda la gente de bien. No importaba que el aparato del estado, incluyendo policía, ejército o jueces, fuese franquista, la sensación de libertad era real, se podía palpar. Hoy, cuarenta años después, cuando la policía, el ejército o los jueces son parte consolidada de nuestra democracia, la sensación de antaño se va diluyendo.
 
Extraño mundo el de las sensaciones.
 

viernes, 15 de septiembre de 2017

"Revolución española"

Revolución española
En 1937, Francis Picabia, pintor francés de origen español, plasmó en un cuadro toda la esencia de la historia de España. Posiblemente su intención fue solo reflejar el horror de aquella pasada guerra de la que no terminamos de salir, pero hizo un perfecto retrato de la España de cualquier momento de los últimos trescientos años.
 
En el cuadro aparece La Torre del Oro, pero podía haber puesto perfectamente la Casa Batlló y estaría de plena actualidad, aunque esto es solo un detalle porque lo nuestro, lo que más nos gusta, es pelearnos con el vecino y encontrar alguna buena excusa para demostrárselo, sin importarnos si lleva barretina, txapela, cachirulo, sombrero cordobés o boina. Tiramos a todo, menos a la montera y a la peineta, que eso es algo sagrado y, por lo tanto, intocable.

Por cierto, si en el cuadro ponemos a uno la cara de Puigdemont, y a los otros la del presidente y la vicepresidenta, ya tenemos el cuadro completo. Yo creo que este Picabia era un visionario.
 
 

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Derecho a la holgazanería

La holgazanería, por lo general, es una característica que tiene muy mala prensa. No conozco a nadie, por muy sincero que sea, que en una entrevista de trabajo se declare holgazán, ni siquiera un poco holgazán. Siempre queremos pasar por muy activos, dinámicos, proactivos, dispuestos a trabajar hasta los fines de semana si es necesario, aunque en el fondo todos llevamos un perezoso dentro. Yo me reivindico como holgazán y reivindico la holgazanería para todos, sin distinción de sexo, condición o clase.
 
¿Pero cómo reconocerse como holgazán, remolón, vago,...? A mí me bastan tres simples preguntas:

lunes, 11 de septiembre de 2017

Hasta nunca

Rajoy y Puigdemont no se han encontrado en la Diada. Si han quedado a la salida del metro es normal, con tanta gente alguno habrá llegado tarde.
 
De todas formas, a modo de carta a los Reyes Magos, esa que nunca llega pero que siempre tenemos la esperanza de que alguien lea, me gustaría decirles:
 
Sr. Rajoy, cuando vaya por Cataluña, o cuando se relaje en su despacho, no se olvide de la tremenda multitud que está pidiendo la independencia. Eche un vistazo a las fotografías de las últimas Diadas. Hable con quien corresponda, entienda las razones de tanta gente saliendo a la calle. A mí ya me cuesta dirigirme a usted, pero si es por el bien común, lo hago. Su comportamiento, el de usted, ninguneando las pretensiones de una gran parte de los catalanes no le hace más fuerte, ni más creíble, ni más hombre de Estado. No sea cobarde y no se esconda tras las leyes, porque si éstas no sirven lo que hay que hacer es cambiarlas. Sea valiente y deje de mirar por el rabillo del ojo a su electorado.

sábado, 9 de septiembre de 2017

Reforma constitucional

Que nuestra constitución está en fase terminal parece un hecho cierto. Llevamos manteniéndola con tratamientos paliativos desde hace años y no nos atrevemos a realizar ninguna intervención por si se nos muere en la mesa de operaciones. Casi cuarenta años nos separan de aquel mes de diciembre de 1978 cuando fue aprobada. Dese entonces solo se ha modificado en dos ocasiones: la primera por imperativo del Tratado de Maastricht, para ceder soberanía a Europa; y la segunda para modificar el artículo 135, por imperativo de los mercados que necesitaban garantizarse la parte de nuestro sudor que les correspondía por derecho propio. En ambos casos, la modificación se realizó con nocturnidad y alevosía y, según los responsables, por razones de estado.
 
Recordemos que la Constitución nació tras un parto complicado. Acababa de morir el dictador y el relevo, con un ejército fiel a la cruzada, se antojaba complicada. Entonces se discutió sobre si era mejor la “transición” o la “ruptura”; se optó por la primera opción, que era la menos molesta, y desde entonces seguimos padeciendo sus consecuencias: los herederos ideológicos siguieron enarbolando sus banderas, recibiendo subvenciones públicas, haciendo apología de la dictadura; y sus herederos directos gozando de un extenso patrimonio, de cuyo origen nadie se ha preocupado.

lunes, 4 de septiembre de 2017

Mi música (3)

Como en materia de gustos soy una persona muy poco evolucionada, recupero dos canciones que oigo habitualmente en el coche y que se remontan a 1994. Son de un CD de Loquillo: “La vida por delante”, en el que versiona poemas de gente muy diferente. Loquillo es un personaje que no admite medias tintas, o te gusta o lo odias, aunque en esta ocasión espero que los segundos encuentren algún motivo que les acerque a los primeros.

"Julia Reis." Poema de José Mateos
Acceso
Música potente. Para los que tengan cierta edad, tremendamente nostálgica. Siempre había una Julia Reis, y siempre inalcanzable (para mi). Aunque luego el destino me recompensó sobradamente.

"Niña morena y ágil". Poema de Pablo Neruda
Acceso
Niña morena y ágil, el sol que hace las frutas,
El que cuaja los trigos, el que tuerce las algas,
Hizo tu cuerpo alegre, tus luminosos ojos
Y tu boca que tiene la sonrisa del agua.

Nada que añadir.

viernes, 1 de septiembre de 2017

El invierno sí me mata

Al igual que ha ido sucediendo con los grandes imperios, todo tiene su fin. En nuestra adolescencia pensamos que nacemos para llevarnos "la vida por delante”, como decía el poeta. Todo lo que nos propongamos lo podremos conseguir, pensamos, sin miedo a ese futuro que el tiempo se encarga de ir estrechando de manera inexorable. En algunos momentos de euforia, algo muy habitual en la juventud, llegamos a pensar que seremos eternos, que no hay nada que no podamos alcanzar, si no es hoy será mañana. Pero no, solo somos usufructuarios de un tiempo que recibimos prestado, ni siquiera es nuestro porque no podemos disponer de él, ni siquiera para decidir cuándo o cómo termina. El destino nos priva de saber cuándo y las leyes nos privan de decidir cómo. Somos finitos y no somos conscientes de ello hasta que vemos la mochila llena de todo lo que hemos dejado sin hacer y, ahora sí, somos conscientes de que ya no haremos. Es entonces cuando un escalofrío se apodera de nosotros.

martes, 29 de agosto de 2017

Cuaderno de bitácora: 29-08-17

1.- Jubilado ahorrador. Este verano la prensa nos ha ido retransmitiendo las nuevas aventuras del rey padre. En este caso los “avistamientos” han tenido lugar en Irlanda, Saint-Tropez,... sitios habituales de los portadores de sangre azul o achampanada. Y todo eso con la paga de jubilado. Para que luego vengan algunos a quejarse de que las pensiones no llegan ni para las medicinas. Será que son unos derrochones y no saben administrarse.
 
2.- Cataluña. Rajoy (el sordo) dice que no oyó gritos en la manifestación contra el terrorismo. Posiblemente Puigdemont (el ciego) no vio la vergüenza ajena que nos produjo la orquestada pitada y las consecuencias de su absurdo empecinamiento en pasar a la historia. Y, en medio, el pueblo catalán (el mudo), en cuyo nombre todos hablan, sin poder opinar de forma libre y verdadera sobre los que los demás opinan. ¡Ya estamos todos!


domingo, 27 de agosto de 2017

[¿Dónde duermen los niños?]

Dónde duermen los niños?
Duermen en su cama.
¿Dónde duermen las camas de los niños?
Duermen en su casa.
¿Dónde duermen las casas de los niños?
Duermen en su calle
¿Dónde duermen las calles de los niños?
Duermen en su pueblo
¿Dónde duerme el pueblo de los niños
El pueblo de los niños no duerme: está muerto.

                     Juan Antonio Masoliver Ródemas

viernes, 25 de agosto de 2017

La utópica educación

Tal día como hoy, del año 1944, la “Novena”, formada fundamentalmente  por republicanos españoles, rindió a las tropas alemanas que aún permanecían en París. Este aniversario me sirve de excusa para rendir homenaje a la República, que intentó una de las mayores utopías que ha conocido la historia: tratar de llevar la educación y la cultura a todos los rincones de una España que rondaba el 50% de analfabetismo y que superaba en algunas zonas rurales el 70%. Peligrosa utopía que algunos combatieron desde el primer momento.

“…el Gobierno de la República, que nos envía, nos ha dicho que vengamos ante todo a las aldeas, a las más pobres, a las más escondidas, a las más abandonadas, y que vengamos a enseñaros algo, algo de lo que no sabéis por estar siempre tan solos y tan lejos de donde otros lo aprenden, y porque nadie, hasta ahora, ha venido a enseñároslo; pero que vengamos también, y lo primero, a divertiros. Y nosotros quisiéramos alegraros, divertiros casi tanto como os alegran y divierten los cómicos y titiriteros.”

martes, 22 de agosto de 2017

Cuaderno de bitácora: 22-08-17

1.- Barcelona. Mi solidaridad con Barcelona y, de forma muy especial, con las víctimas del atentado terrorista. Barcelona es la ciudad de mi equipo, en Las Ramblas pasé un maravilloso año de mi vida, y contemplando la belleza de la Sagrada Familia se me humedecen los ojos. Amo a Barcelona y me duele lo que le duele.

2.- Impiedad. Hoy algunos medios se hacen eco de las palabras de un sacerdote de un barrio de la capital calificando a las alcaldesas de Barcelona y Madrid como comunistas radicales y colaboradoras con el terrorismo por no haber puesto bolardos o jardineras en determinadas zonas de sus ciudades. Esta calificación de comunistas radicales, que es lo que los medios resaltan, no es lo que más me ha llamado la atención de la homilía. Hay dos detalles que me han parecido más importantes: 1) el odio que transmitían las palabras del sacerdote hacía las destinatarias de sus palabras (Colau y Carmena); y 2) la poca fe demostrada en su superior jerárquico (dios), al decir que rezar está bien, pero no es suficiente, “hay que hacer algo más”. Pobre dios, sus propios mensajeros dudando de sus poderes. Con estas credenciales, o en el cielo son muy poco escrupulosos o le va a ser muy difícil entrar en el paraíso.

domingo, 31 de enero de 2016

Cómplices

Hoy volvemos a ver en los periódicos una escena que a fuerza de repetirse corre el riesgo de volverse invisible: un niño muerto a las puertas de Europa, ahogado en el intento de sus padres de alcanzar una vida digna. No sabemos hasta cuándo se prolongará esta agonía, este interminable goteo de desgracias personales que nos hace cada día un poco más inhumanos. Dice Varufakis en una entrevista que los economía se ha apoderado de Europa, y es verdad, ya solo cuentan los números, y nosotros, tanto los europeos como los que vienen de fuera, solo somos parte de una ecuación que tiene que cuadrar. La diferencia entre nuestros hijos y los de los migrantes, entre nosotros y ellos, es que tenemos el escudo que nos proporciona el lugar de nacimiento, pero no nos engañemos, no les importamos más, la diferencia entre los que estamos y los que vienen es que a nosotros no nos pueden tirar al mar, sería una manera de resolver el problema del paro y de cuadrar los números. Ahí dejo la idea para quien tenga los santos c… de llevarla a cabo, porque la capacidad ya la tienen demostrada.

domingo, 10 de enero de 2016

El laberinto catalán

De entrada, y para que no haya equívocos, yo no quiero que Cataluña se separe de España aunque sí soy partidario de la consulta. Esto conviene dejarlo claro porque hay ciertos sectores que, en función del interés que representen, tienden a meter en el mismo saco a los que piden la independencia y a los que están a favor de la consulta, y no es lo mismo. Es más, es muy posible que hoy los primeros sean menos partidarios de la consulta que yo, por si se les cae el chiringuito de su supuesta y falsa mayoría y se quedan sin argumento de vida para los próximos años.

lunes, 4 de enero de 2016

Futuro incierto

Saber quién gana y quién pierde en el actual proceso de negociación para la formación del nuevo gobierno en España, o quién gana y quién pierde si vamos a nuevas elecciones, es fundamental para entender, al menos en parte, el proceso al que estamos asistiendo.
 
Parece una obviedad que Pedro Sánchez no ha tenido unos buenos resultados en las pasadas elecciones, pero la posibilidad que se le ha abierto de liderar una gran coalición de izquierdas le ha proporcionado una bocanada de aire que no esperaba. Esta posibilidad, aunque lejana, es el único agarradero que le queda porque la alternativa que se le plantea puede ser del color de la más oscura de las tormentas. Unas nuevas elecciones, de no mejorar el resultado, y parece que no lo haría, sería su muerte política más inmediata.