1.- Ya tuvimos la guerra de banderas en el País Vasco. Ahora tenemos la
secuela en versión aumentada: los independentistas sacan sus esteladas, los que
están por la unidad de España sacan la española, los que piden diálogo sacan
bandera blanca. Si a éstas le unimos la clásica pirata, en cuanto los amantes
de los bares del mundo saquen la suya, elijo la que adornará mi balcón.
2.- Más de banderas. La ópera “Carmen” llega a Madrid tras 18 años rodando
por todo el mundo. La novedad para esta ocasión es que hay dos escenas en las
que salía la bandera de España que han desaparecido para no ofender
sensibilidades. Nada que objetar al director, que tendrá que seguir comiendo de
su trabajo, pero demuestra claramente el grado de tolerancia que hemos perdido
en los últimos años. O nos ponemos las pilas o la libertad se va a convertir en un bien escaso que habrá que dosificar, o peor aún, en un futuro cercano
se puede quedar en leyenda: algo de lo que todo el mundo hable pero que nadie recordará haber vivido.

